Estamos Muertos: 5 problemas sociales de Corea del Sur que retrata el nuevo éxito K-zombie

February 7, 2022
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Estamos muertos, el nuevo drama de zombies de Corea del Sur.

La nueva producción de Netflix, Estamos Muertos, además de mostrarnos un inminente apocalipsis zombie, da pistas de algunas de los problemas sociales que perduran en Corea del Sur.

Por: Sharon Ocampo y Aura Resendiz

¡Los famosos Kzombies invadieron Netflix! La tan esperada serie, Estamos Muertos, continúa como uno de los títulos más vistos en la plataforma de streaming. Lo que podría no sorprender a los fans, pues este drama coreano promete ser uno de los éxitos de 2022.

Más allá de una historia llena de zombies y suspenso, Estamos Muertos muestra algunos de los problemas sociales que subsisten en Corea del Sur. 

Incluso, el mismo director Lee Jae Kyoo mencionó en entrevista con medios surcoreanos que el drama de Kzombies busca ser una “representación realista de la sociedad humana”. 

En muchos casos, la realidad supera la ficción. Por eso, aquí te compartimos algunos problemas sociales que aborda el popular Kdrama Estamos Muertos

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1. Bullying 

Sin duda, el bullying es uno de los ejes centrales de Estamos Muertos, pues no sólo provee una vía para desencadenar todo un desastre zombie, además, ayuda a entender cómo la propia sociedad puede llegar a ser el verdadero monstruo

Juntar K-zombies en una escuela no fue una causalidad. Si bien, Estamos Muertos es una adaptación del webtoon del mismo nombre, el director Lee Jae Kyoo tenía un plan diferente. Y es que utilizó el escenario central del apocalipsis zombie para darle un matiz de crítica social al drama coreano.

En entrevista con medios surcoreanos, el director Lee mencionó que retomó la frase “la escuela es un espejo de la sociedad” en su nueva producción. A través del drama coreano, Lee resaltó la complicidad de la sociedad surcoreana en el mantenimiento de problemáticas como el bullying

El bullying es una problemática que continúa agravándose con el paso de los años. En 2017 37.000 personas denunciaron haber sufrido acoso escolar. Cifra que casi se duplicó en 2019, alcanzando 60.000 víctimas, según una encuesta del Ministerio de Educación de Corea.

En 2020, el 28.1% de los 9300 estudiantes que admitieron haber acosado mencionaron que no había un motivo en particular para hacerlo o que fue en modo de broma, según una encuesta realizada por el Ministerio de Educación de Corea del Sur.

Este mismo estudio mostró que las víctimas de bullying consideran que la ayuda de familiares (33%), maestros (30.9%) y amigos (17%) es fundamental para atacar este problema. Mientras que el 6% consideró que nadie podría ayudarlos.

2. Suicidio 

De acuerdo con el informe de 2020 de la Oficina Nacional de Estadística, el suicidio se ha mantenido durante una década como la primera causa de muerte entre los jóvenes surcoreanos

En Estamos Muertos, el tema del suicidio está muy presente. Además, podemos ver diversas escenas que dan contexto del por qué los adolescentes toman la decisión de quitarse la vida.  

Los factores que más inciden son el bullying, la presión escolar y la incertidumbre del futuro, los cuales también contribuyen a los altos niveles de depresión. 

Por ejemplo, derivado del bullying, el hijo del profesor de ciencias se corta las venas. Algo similar sucede con el personaje de Eun Ji, quien intenta saltar de la azotea de la escuela producto del acoso escolar. 

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3. Clasismo como efecto de la desigualdad

En Estamos Muertos, esta problemática social que impera en Corea del Sur se plasma cuando el personaje de Na Yeon, interpretado por la actriz Lee Yoo Mi, muestra su desagrado hacia el resto de sus compañeros. Sentimiento que permanece durante el tiempo que están juntos tratando de sobrevivir.

Na Yeon es una estudiante que menosprecia a sus compañeros, debido a su estatus socioeconómico. Pues considera que merece un trato especial solo por tener dinero. 

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Su desprecio constante hacia su compañero Gyeong-su la lleva a humillarlo usando la palabra 기생충 (gisaengchung, parásito). En el contexto de la serie, vemos que esta palabra se usa de manera peyorativa, para insultar a alguien que recibe asistencia social. 

Esta palabra, sin duda, nos hace pensar en la película del director Bong Joon Ho, además nos deja entrever el clasismo efecto de la desigualdad que hay en la sociedad surcoreana

En la actualidad, Corea del Sur es retratado como un país de éxito económico, sin embargo, la movilidad social es cada vez menor entre las jóvenes generaciones. Lo cual incrementa la brecha de desigualdad entre la población. 

De acuerdo con la OCDE, en 2019 Corea del Sur ocupó el puesto 32 en el ranking de desigualdad de un total de 36 países. También es uno de los miembros de la OCDE con mayor desigualdad de ingresos, donde los más ricos ganan cuatro o cinco veces más que los más pobres

Asimismo, la percepción de desigualdad que tienen las juventudes va en aumento. Según la encuesta publicada por The Hankyoreh, el 85% de los jóvenes surcoreanos estuvo de acuerdo con la siguiente afirmación: “la gente que nació pobre nunca podrá competir con la gente que nació rica”.

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4. Presión escolar 

En el primer capítulo de Estamos Muertos se puede ver como Nam On-jo y Lee Cheongsan acuden a una academia extraescolar, las cuales son muy comunes en Corea del Sur y son conocidas como hagwon. 

Sin embargo, destaca la actitud que tiene el padre de Nam On-jo, la cual es reconfortante, ya que él no la presiona para estudiar, lo que más le importa es que su hija esté saludable y a salvo.  

Situación contraria a la de Nam Ra con su madre. Sin duda, Nam Ra siente la presión por ser la mejor estudiante, incluso esto influye en la poca socialización que mantenía con sus compañeros de clase y su afición por el tabaco. 

Asimismo, el personaje de Jang Ha-ri nos muestra los malos tratos que recibe por parte de su entrenador, quien menosprecia sus resultados en el tiro con arco y cuestiona el futuro que le espera. 

La presión escolar se deriva del alto nivel de competitividad académica que tiene este país, desde la secundaria las horas de estudios son más intensas.  

De acuerdo con los informes PISA, Corea del Sur es uno de los países con mejores resultados en temas educativos, tomando como base los estándares de estas pruebas. Pero, a su vez, cuenta con un sistema educativo sumamente estricto, en promedio los estudiantes de secundaria dedican entre 12 a 16 horas al estudio. 

En este país asiático la educación es sumamente importante porque se ha considerado como el mecanismo que puede permitir la movilidad social. Además, el sistema educativo surcoreano se ha concebido como un eje clave que permitió el crecimiento económico.

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5. Molka

A través de personajes como Eun Ji de Estamos Muertos podemos ver retratadas problemáticas como el molka y, en general, la violencia de género contra las mujeres que persiste en Corea del Sur

El molka se refiere a la práctica de utilizar cámaras espías u ocultas para grabar y recopilar imágenes y videos íntimos de mujeres sin su consentimiento. En su mayoría, este material es almacenado y distribuido por los perpetradores en una red de pornografía en internet. 

Sin duda, uno de los casos más visibilizados relacionados con el molka fue Nth Room, la red de crímenes sexuales en salas de chat de Telegram. Aunque en 2021, dos de los principales responsables recibieron condenas por sus delitos, esta problemática está lejos de terminar. 

En 2020, más de 5000 personas enfrentaron cargos por filmación ilegal, de los cuales 94.1% eran hombres, según datos de The Korea Times.

Asimismo, la violencia sexual es una problemática que continúa agudizándose en el país. En 2019, se registraron 32 mil casos de violencia sexual contra las mujeres, contra los 20 mil denunciados en 2010, según datos de The Korea Times.

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K-lover, ¿qué otras problemáticas sociales de Corea del Sur identificaste en Estamos Muertos?